Se llama mil hojas porque eso es exactamente lo que es: capas y capas de manzana finísima, compactadas con caramelo hasta volverse una sola cosa. No lleva hojaldre, no lleva harina. Solo manzana, azúcar y paciencia.
Se sirve con una crema pastelera de vainilla hecha en casa, y ahí está el contraste: la manzana ácida y caramelizada contra la crema tibia y dulce.
Ingredientes
Para la crema pastelera
- 600 ml de leche entera
- 1 vaina de vainilla
- 50 g de azúcar blanca
- ¼ de cucharadita de sal
- 2 cucharadas (20 g) de maicena
- 4 yemas de huevo
Para el caramelo
- 150 g de azúcar blanca
Para las manzanas
- 8 a 10 manzanas
- 150 g de azúcar blanca
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de maicena
Preparación paso a paso
1. La crema pastelera
Calienta los 600 ml de leche con la vaina de vainilla abierta y sus semillas. Aparte, mezcla el azúcar, la sal, la maicena y las yemas hasta que quede homogéneo.

Vierte la leche caliente sobre la mezcla de yemas, devuélvela al fuego y cocina batiendo sin parar hasta que espese. Cúbrela con film al contacto para que no forme costra, y déjala enfriar.
2. El caramelo
Derrite los 150 g de azúcar en una sartén hasta que tome color ámbar. Viértelo en el fondo del molde: ahí se va a apoyar toda la torre de manzana.

3. Las manzanas
Pela y corta las manzanas en láminas finísimas. Aquí una máquina peladora ayuda muchísimo, pero con mandolina o buen pulso también sale.

4. Armar y hornear
Acomoda las láminas en capas sobre el caramelo, y entre capa y capa espolvorea la mezcla de azúcar, sal y maicena. Compacta bien. Hornea hasta que todo se una en un solo bloque, y deja enfriar completamente antes de desmoldar.
Cómo se sirve
Desmolda sobre una tabla, corta en rebanadas y acompaña con la crema pastelera.
Míralo en video
Tip de Señora
La paciencia al cortar la manzana es toda la receta. Mientras más fina la lámina, más capas, y más se parece a las mil hojas de verdad.




